Los trabajadores sanitarios comunitarios suelen ser el primer punto de contacto que tiene la gente con el sistema sanitario en general. Se encargan de registrar los hogares, diagnosticar y tratar enfermedades comunes, hacer un seguimiento de los embarazos y las vacunas, y derivar a los usuarios a establecimientos médicos cuando es necesario. Existe un sistema de información de salud comunitaria (CHIS) para apoyar ese trabajo, que ayuda a los trabajadores sanitarios comunitarios a registrar lo que hacen, hacer un seguimiento de cada usuario a lo largo del tiempo, saber a quién le toca una visita y tomar medidas cuando alguien lo necesite.
Los datos generados en las comunidades han estado tradicionalmente desconectados de los sistemas nacionales de información de salud, o bien fluían en una sola dirección: hacia arriba, de forma agregada, y con muy poca información que volviera. Esto hace que los responsables de la toma de decisiones no tengan una visión completa de la situación sanitaria de un país, y que los trabajadores sanitarios comunitarios se pasen el día rellenando formularios cuyos resultados nunca llegan a ver.
DHIS2 da respuesta a ambas necesidades, ya que los trabajadores sanitarios comunitarios recogen datos en la misma plataforma que se usa para la presentación de informes de los establecimientos de salud, ya sea mediante la aplicación de DHIS2 para Android, que permite la captura de datos en línea o sin conexión, o enviando datos básicos por SMS cuando no se dispone de smartphones. Como se trata de un solo sistema en lugar de dos, no hay que gestionar un conjunto paralelo de registros, no hay que hacer informes duplicados y no hay que conciliar ninguna base de datos aparte más adelante. Su trabajo se refleja en la planificación nacional, la elaboración de presupuestos y la gestión de programas, junto con los datos de los establecimientos de salud, y los trabajadores sanitarios comunitarios y sus supervisores pueden ver su propia cobertura y rendimiento, no solo enviar cifras. Este enfoque responde directamente a una resolución de la Asamblea Mundial de la Salud de 2019 en la que se pedía armonizar los datos y las iniciativas digitales en torno a los programas de trabajadores sanitarios comunitarios y crear una base empírica más sólida sobre su impacto.